Qué divertida es la vida en ocasiones y qué poco avanzamos.
Ayer, cabreado como estaba con el asunto del Gremi, reenvié el mail a algunos amigos comentándoles el malestar. Alguno me dijo que lo suyo serÃa organizar otro Gremio, o crear un sello para los tÃtulos en catalán (un Dolmen CAT)… El caso es que creÃa que lo de ayer fue una cuestión de principios y en el fondo no tienes más que respetarlos. Pero hoy un amigo me ha dicho que reciben una subvención anual de 350.000 euros, que imagino que interesa repartir entre pocos (e imagino que con todo lo que publicamos, como vaya por volumen de ventas…). Bueno, vete a saber.
Al menos, quedarnos con el derecho a la pataleta.
















